Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán la misericordia.



En esta  bienaventuranza, el hombre se eleva  por encima de lo que es justo y llega a lo que es bueno, amable y generoso para con los otros, por ello son bienaventurados los misericordiosos.

Una de las cosas que más trasgrede el ser humano en este mundo es la misericordia, siendo muy común los casos de relaciones tensas o rotas por motivos como envidia, chisme o rencor, que a veces  pueden terminar en consecuencias fatales.

¿Qué es la misericordia?

La misericordia es sentir desde el propio corazón la miseria, la pobreza y la vulnerabilidad del prójimo; ser misericordioso es ser empático aceptando a los demás tal cual como son, estar abierto a perdonar a quienes nos han ofendido y compadecernos del sufrimiento ajeno.

La misericordia se puede expresar de diferentes maneras, mediante las obras de misericordia corporales, donde compartimos algo de lo que tenemos con el prójimo, y a través de las obras de misericordia espirituales, cuando entregamos desde lo que somos para ayudar a otros.

¿Porque son bienaventurados los misericordiosos?

En el Sermón del Monte, Jesucristo enfatizó bienaventurados los misericordiosos, es decir,  que aquellos que han aprendido a tener disposición para compadecerse y perdonar de corazón a los demás tendrán la misericordia de Dios.

Una de las virtudes de Dios es que su misericordia es tan grande que no tiene límites, y él desea que seamos a su imagen y semejanza para que de esta forma recibamos su misericordia.

La vida del creyente cristiano, se halla sujeta entre la misericordia que recibe por parte de Dios y su capacidad de dar misericordia, en este sentido, no es dar para recibirla, es dar misericordia porque se ha recibido.

Por ello, bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzaran la misericordia, que es el regalo infinito de Dios el día del juicio final, otorgándoles la salvación y la vida eterna.